Aluminosis. Detección de lesiones (I/II)

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Después de la interesantísima entrada que escribió Juaniquito, autor del blog “Ciencia&Cemento” en la que nos explicaba cuáles son los procesos patológicos del hormigón, voy a documentar en dos entradas cuál es el proceso, pruebas y ensayos para detectar la presencia de cemento aluminoso.

Vigueta afectada por aluminosis
Vigueta afectada por aluminosis

Esta entrada voy a explicar a modo orientativo cual es el proceso para la detección de lesiones.

La primera fase consistirá en una inspección de tipo organoléptico por parte de un arquitecto técnico para determinar el estado de los forjados, y con ensayos determinar la existencia, o no, de cemento aluminoso en el hormigón de las viguetas.

Antes de aceptar el encargo, hay que informar a la comunidad de vecinos que obligatoriamente habrá que realizar las catas en forjados y falsos techos que sean necesarias para la correcta toma de datos.

Lo primero que tenemos que saber es la antigüedad de la edificación, el auge del cemento aluminoso fue durante los años 60 y 70 por lo que si el edificio se construyó en esas décadas tendremos que sospechar.

Durante los trabajos de inspección, el arquitecto técnico con ayuda de trabajadores de la construcción realizará ensayos “in situ” para determinar la profundidad de carbonatación mediante la prueba de la fenolftaleína, determinará el estado del hormigón y el grado de corrosión de las armaduras a partir de una apreciación visual y se tomarán muestras de las viguetas (siempre del ala) para realización de pruebas en laboratorios especializados (test Alúminos o difracción de rayos X y determinación de porosidad y presencia de cloruros)

Prueba de la fenolftaleína
Prueba de la fenolftaleína

A modo orientativo en la siguiente tabla se indica el número de puntos a inspeccionar dependiendo del número de plantas y viviendas.

CCF15052013_00001

Hay que tener en cuenta que la temperatura y la humedad son factores de riesgo para el buen comportamiento de las viguetas de cemento aluminoso, es por eso que se recomienda inspeccionar los siguientes puntos:

Zonas de riesgo máximo: Forjados sanitarios sin ventilación y forjados sobre los que se localicen galerías, lavaderos y cuartos de baño y aseo.
Zonas de riesgo: Forjados sobre los que se localicen cocinas, azoteas y cubiertas en general, y al lado de bajantes.
Zonas de riesgo bajo: Piezas secas donde no existe presencia de agua.

Es conveniente realizar un levantamiento de planos de cada planta para tomar los datos de la manera más ordenada posible y unas fichas de cada forjado para apuntar datos relevantes.

Los datos más importantes que hay que recopilar son los siguientes:

– Tipo de estructura de edificio
– Tipo de forjado
– Lesiones en tabiques o pavimentos
– Tipo de vigueta
Lesiones en las viguetas
– Características visuales del hormigón
– Grueso de carbonatado
– Estado de la armadura
– Necesidad en el tiempo de una intervención
– Gravedad de las lesiones

En los planos se grafiará la siguiente información, por eso es muy importante preparar previamente la documentación:

– Las zonas de riesgo explicadas anteriormente que muestren humedades, deformaciones o grietas.
– Los síntomas y defectos diferenciando humedades, deformaciones y grietas.
– Instalaciones de conducción de agua y evacuación con valoración de su estado.
– Situación de las catas realizadas.
Características de los forjados (luz entre apoyo de viguetas, intereje, tipo de apoyo, longitudes de apoyo, peso propio, sobrecargas)
– Se grafiarán al 100% la dirección y situación de las viguetas de las zonas de riesgo y un porcentaje de elevado de otras zonas.
Clasificación de viguetas (cemento aluminoso en buen estado, con fisuras y muy deteriorado y cemento portland en buen estado, con fisuras y muy deteriorado)

El objetivo de esta fase es detectar lesiones estructurales graves que precisen una intervención inmediata (apuntalamiento).
Una vez se hayan obtenido todos los datos necesarios e inspeccionado el edificio en su totalidad deberemos evaluar los riesgos para determinar si seguimos con un estudio más profundo “Diagnosis” para valorar las lesiones observadas y la seguridad actual y futura del forjado.

Pero eso lo explicaremos en la siguiente entrada. Si te ha parecido interesante compártela.

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Un comentario sobre “Aluminosis. Detección de lesiones (I/II)

    […] se explicó en la entrada anterior “Aluminosis. Detección de lesiones”, durante la fase de inspección se deben realizar ensayos “in situ” de medida de profundidad de […]

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